Margarita Palacios: "La Mama" argentina es correntina

 

Te contamos la historia de “La Mama” de Argentina. Un personaje catamarqueño que, con su voz y su canto, se hizo un lugar eterno en nuestros corazones.

Margarita Palacios fue bautizada como “La Mama” apenas comenzó su carrera musical, aunque su nombre original era María Mazzacaro. Ella nació el 22 de febrero de 1911 en Santa María, provincia de Catamarca y, apenas pudo, comenzó a conquistar el mundo con su voz.

La Mama se desempeñó como compositora y cantante de una calidad única. Catamarqueña como ella sola, se hizo un lugar en el escenario de la música folklórica argentina. Actualmente, es considerada como una de las precursoras del “boom” del folklore argentino producido a partir de la década de 1950. Es autora de la conocida cueca “Recuerdo de mis valles”, con la que se musicalizarían los recuerdos de una época dorada en el ámbito musical.

 

 

Margarita nació con raíces populares y artísticas. Es hija del tucumano Eudoro Palacios, el famoso Tony Totó del circo criollo (propietario del Circo Palacios) y de Teresa Pascual, actriz y contorsionista de circo. Desde su origen, la cantante pasó toda su infancia y adolescencia en el circo, criándose y al mismo tiempo aprendiendo números de trapecio y fuerza capilar.

 

Tierra que canta

Su canto era marcadamente regional, La Mama dotaba de su estilo a cualquier género musical, regalándole a los ritmos sus inflexiones vocales del hablar andino catamarqueño. Su canto era de por sí una obra de arte. Tenía la costumbre de intercalar en sus canciones, relaciones humorísticas y recitados, así como los gritos agudos pertenecientes al modo de cantar norteño. 

 

De familia y de canto

Sus hijos Eudoro Segundo, Margarita Dolores y Ángel Toribio fueron integrantes del conjunto de Margarita Palacios. En familia se acompañaban en las grabaciones, tanto en coros como en instrumentos dotando de una intimidad cariñosa a cada cantar.

Kelo (Ángel) seguiría vinculado y dedicado al arte de por vida, incuso luego de la muerte de su madre. El inicio de este conjunto familiar, marcaría el destino de todo el árbol genealógico. 

 

Vida y obra

Durante su carrera artística, presentó tres álbumes musicales: “Me presento como soy”, “Una vida para el canto” y “Allá lejos y hace tiempo. Sentir el folklore” (con Suma Paz). En el álbum Una vida para el canto (1969), Margarita Palacios es acompañada por la gran Mercedes Sosa en el tema “Me voy pa’l mollar”, una grabación que debe considerarse histórica. Su obra musical es icónica y representativa de una época dorada en el folklore nacional. Y es por eso que La Mama se consolidó como una figura importantísima del arte del cantar y de muchos artes más.

 

Mil disciplinas

La Mama participó en películas como Al compás de tu mentira (1950), Cerro Guanaco (1959), Con gusto a rabia (1965) y El canto cuenta su historia (1976). Pero la pantalla grande tampoco le alcanzó y buscó expresar su afecto por el folklore y las tradiciones populares a través de las palabras. Así fue que escribió el libro “Las comidas de mi pueblo” (1975) sobre recetas de platos regionales de Catamarca y todo el norte argentino.  

 

 

La gran ciudad del sabor

En la década de 1960 La Mama decidió migrar e instaló un local de música y gastronomía en Buenos Aires. Estaba ubicado en la calle Camacuá 267, en el barrio de Flores y era conocido como la “Embajada de Catamarca en Buenos Aires”. Este lugar era el rinconcito donde se viajaba a través de sabores y ritmos. 

Margarita Palacios

Una vez que incursionó en todos los rubros, combinando arte, música, comida y saberes populares, decidió marcharse de este plano. Falleció el 9 de julio de 1983, en Buenos Aires, a los 72 años de edad. Y dejó a todo un país llorando por su Mama.


Funte: serargentino

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