Nora Sarmoria: “Nos aúna una música mucho más grande a los sudamericanos”

 Nora Sarmoria junto a Juan Martín Medina y Leopoldo Deza estuvieron ayer en Jujuy, cerrando una gira por el NOA que los trajo por Salta el miércoles.

 Compositora, docente, pianista, cantante, directora de orquesta son las facetas que la encuentran con la música. “Es parte de lo mismo, una continuación una cosa de la otra, porque es parte de sentir la música en diversos aspectos. También dirigir una orquesta es docencia y uno aprende y enseña, y se retroalimenta”, le dijo a El Tribuno abriendo la charla que giró sobre diversos envíos que hacen pie en la creación musical.



Rescatás piezas de Leguizamón no frecuentadas... 
Rescatar la obra no tan editada del Cuchi es un aporte que yo puedo dar, obviamente buscando una versión que a mí me convenza, no va a ser una versión “así nomás”. De todos modos, algo “así nomás” de la obra del Cuchi no puede existir, porque ya de por sí sus obras tienen gran profundidad. Entonces le doy mi impronta, creo que arreglar o versionar implica algo compositivo, arreglar alguna segunda voz o ponerle una melodía que no estaba en una introducción o improvisar... tiene que ver también con componer y todo se va retroalimentando... 

Cumbia, folclore, murga... Thelonious Monk, las voces... ¿con qué tiene que ver esa diversidad?
Para mí el folclore es algo bastante más amplio que lo argentino. Bueno, mis raíces mitad uruguayas, mitad argentinas... en Uruguay se escucha mucha música brasilera, tengo una información de matriz de música brasilera antes que del folclore argentino. La gran región es la que me representa, no porque yo maneje a la perfección los estilos sudamericanos, sino que me representan en el nexo que hay entre cada uno de ellos. Entonces, que haya una cumbia, un landó o lo que escuches de la obra que fui versionando de Monk o las cosas que hago con la Orquesta Sudamericana o lo que encaró tiene que ver con eso, con que el folclore -para mí- es una región más amplia, más del Sur de América, con la impronta también del jazz y de la música del mundo.

"La gran región es la que me representa, no porque yo maneje a la perfección los estilos sudamericanos, sino que me representan en el nexo que hay entre ellos".

Hacés otra entrada al folclore... 
Claro, lo que pasa es que nos aúna una cosa, una música, mucho más grande a los sudamericanos... una chacarera está emparentada con un festejo, el baión con la milonga, con la habanera... está todo emparentado. Si uno lo ve desde un punto de vista más panorámico es el mismo folclore.

Sos directora, pianista, componés... ¿qué encontrás en la voz humana, más allá de las letras?
Me completa la expresión, porque yo a veces estoy improvisando y también canto lo que improviso. Para mí, la voz es algo que me completa la música en el piano, es un poco un accesorio pero también es un disparador de ideas. A veces compongo y las melodías me salen de la voz. Como que está orgánicamente en mi concepción, digamos, es fisiológica la música y la voz le va dando una dirección al piano también...

Le pusiste música a poemas de Elsa Bornermann...
Se me disparó mucho el musicalizar y un poquito la inclinación por la música para chicos a través de la maternidad, de ir leyendo cosas a mi hija y me parecían maravillosas y sentía la música en cada poema, entonces fue algo muy natural. En un momento trabajé con la Orquesta Sudamericana y el Ecunhi (Espacio Cultural Nuestros Hijos, de Madre de Plaza de Mayo) y tenía una impronta más para niños. Entonces se lo planteé a Verónica Parodi, que estaba de directora, y empezaron a salir fechas donde presentarlo, y se dio ahí, naturalmente, ese disco que también tiene como un costado visual, porque muchos de los poemas están hechos en videoclip, con dibujos animados. Es como hacer trascender la obra de una de las poetas más ocurrentes e imaginativas y talentosas de la Argentina. 

Tus trabajos son muy distintos y a la vez tienen un aire...
Sí, la verdad es que son distintos, yo también encuentro que son diferentes... Mis últimos trabajos son “Letras amigas”, lo de Thelonious Monk y el Cuchi Leguizamón -"Thelonious & Cuchi"- y “Mayéutica”. “Letras amigas” tiene poemas que me dieron mis amigos músicos y que yo musicalicé, tiene poemas con solo una vocal, es una especie de ensayo más para las letras y forma parte de esa trilogía de discos del 2020...

¿Estás en algún proyecto nuevo actualmente?
Ahora estoy abocada a esta gira que estamos promediándola y está buenísima. Fue el motivador un seminario en Jujuy (lo dictó el fin de semana). Estoy haciendo música en vivo en distintos lugares de la Argentina. Hace rato que no estoy componiendo, pero bueno es una época más de revisar repertorio que ya tengo compuesto, y ya empezaré a componer y a diagramar algo nuevo. Y seguimos con la Orquesta Popular del Conti y con la Orquesta Sudamericana... Siempre estoy haciendo por suerte laburos que me gustan, que disfruto...

También en los viajes conciliás las actuaciones con la docencia...
Es llevar como disparador las ideas rítmicas del folclore de Sudamérica y plasmar mi experiencia como arregladora, porque yo nunca voy a dar composición, porque es una materia que se tiene que buscar internamente; pero sí arreglos o ciertas cosas o experiencias -simplemente- que yo comparto a partir de mi quehacer como arregladora, como directora de orquesta, cosas que funcionan mejor o peor y compartirlas... sencillamente es eso: un camino de compartir las experiencias que se van haciendo al andar. Esa es la definición de lo que yo voy haciendo en los talleres, en los seminarios y en esas cosas que propongo en los viajes...

Fuente: El Tribuno