Mujer de chamamé

 

Desde San Benito, un pequeño pueblo de Paraná, la reconocida acordeonista Marcia Müller abre para 1591 Cultura+Espectáculos las puertas de su espacio de creación, reducto en el que no solo se afinca una de las tradiciones musicales más arraigadas de nuestro país, sino también la construcción de un nuevo ideario en el que la mujer muestra su protagonismo e identidad como banderas de conquista.

 El 16 de diciembre de 2020 el Chamamé fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco tras una votación realizada en París y que desató festejos en las provincias de Entre Ríos y Corrientes. El género musical se convirtió de este modo en el tercer bien cultural argentino declarado patrimonio de la humanidad, luego del tango y el fileteado porteño. Muchos son los cultores de esta, una de las tradiciones más arraigadas del folklore de nuestro país. Pero también muchas son las protagonistas ineludibles de una historia que no se escribe solo en masculino, sino que debe reconocer en sus raíces mismas a la presencia de la mujer dándole forma y sustento, tal el caso de Marcia Müller, que en plena pandemia editó su disco "Mujer de Chamamé" nominado a los Premios Gardel en la categoría Mejor álbum de chamamé.  

Su nombre, que comienza a sonar cada vez con más fuerza y presencia en el escenario de la música nacional, se suma ahora a quienes entre los años 1940 y 1960 le dieron una gran popularidad al chamamé: Antonio Tarragó Ros (padre), Ramón Ayala, Ramona Galarza e Isaco Abitbol, añadiédose luego Teresa Parodi, Pocho Roth, Antonio Tarragó Ros (hijo), Mario Bofill y las hermanas Vera y Marilí González Segovia, que en la década del '70 le dieron forma al Festival Nueva Canción Correntina, para luego dar paso a Chango Spasiuk y Nini Flores que internacionalizaron aún más el género.

Nacida en Campana (Buenos Aires) en el seno de una familia esencialmente chamamecera, Marcia Müller subió por primera vez a un escenario a los 9 años de la mano de su padre, Alcides Müller, tocando la guitarra en el conjunto Inspiración Iberá. Años más tarde, ya radicada en Paraná, su curiosidad la llevó a indagar y enamorarse del mundo de los acordeones, para llegar a ser hoy referente de una de las manifestaciones culturales más relevantes en el entorno del litoral argentino, calando fuerte en la idiosincrasia de sus habitantes. 



Desde un pequeño pueblito de Paraná, llamado San Benito, y gracias a las tecnologías que permiten un acercamiento en tiempos en que prima la distancia social, Marcia Müller abrió para 1591 las puertas de ese espacio en el que habita su creatividad y desde donde hace frente, precisamente, a los desafíos que plantea este tiempo de pandemia en el que, no obstante, pudo concebir un disco que busca homenajear a las mujeres que brindaron su vida al chamamé, al tiempo que brindarle nuevos horizontes a los que abrazar musicalmente.



ALMA CHAMAMECERA

"En mi cuna fuiste arrullo / con tu ritmo eché a volar / En tu esencia late fuerte / y mi voz es sapucai / Soy la herencia en mis ancestros / y de estirpe bien tagüé / hay un grito aquí en mi pecho / soy mujer de chamamé", canta Marcia Müller en el tema que le da nombre a su trabajo discográfico (para el cual recibió una beca del Instituto Nacional de la Música) lanzado el 10 de diciembre del año pasado, a través de Spotify y otras plataformas de streaming musical. "Tuve que reconvertir todo desde lo artístico. Sentí la necesidad de acompañar a la gente y comencé a generar cosas", cuenta la artista cuando se le pregunta sobre cómo afectó la pandemia al desarrollo de su trabajo con la música, punto de partida para un encuentro que, desde la palabra, brindó las señales de un recorrido que viene haciendo desde muy pequeña pero que, al mismo tiempo, siente que recién comienza.


¿CÓMO FUE EL PROCESO PARA LA ELABORACIÓN DE MUJER DE CHAMAMÉ EN ESTE CONTEXTO DE PANDEMIA EN EL QUE AÚN NOS ENCONTRAMOS?

Veníamos armando el disco, íbamos a entrar en marzo al estudio y dos días antes de eso se cerró todo. Una de las chicas que forma parte del trío viajó a Gualeguay y quedó ahí varada. Teniendo la replicación ganada de INAMU se pautaron fechas que se fueron prorrogando; no queríamos perder esa posibilidad, porque era una ayuda muy grande. En cuanto se levantaron las restricciones Nadia se vino, pero en el medio pasaron un montón de cosas. Siempre digo que los temas eligieron el disco, fueron apareciendo y se fueron acumulando ahí. Siempre doy el ejemplo de "Septiembre del adiós", que es un tema que le dedicamos a Ramona Galarza, con autoría de Nélida Argentina Zenón. Si hubiéramos grabado, en marzo ese tema no hubiera estado en este disco. Al estudio entramos en octubre e hicimos una semana de ensayos intensivos, fue muy agotador. Hicimos 70 horas de estudio, el trío básico y un montón de invitados. Hay dos temas con formación de sexteto y varios temas con formación de cuarteto. Fue bastante maratónico; lindo porque teníamos tantas ganas de tocar, fue un desahogo, volcar todas las ganas de tocar y salió este "Mujer de chamamé" que lo subimos a las plataformas el 10 de diciembre de 2020. Es el primer disco que estrenamos en forma gratuita por las plataformas, que fue una decisión que tomamos entre todos por el hecho de que queríamos ofrecer algo a la gente porque a mí me desespera un poco la situación que estamos viviendo, atravesados por mucha oscuridad, por mucha muerte. Siento que en lo personal siempre me he sobrepuesto con el arte, siempre en los malos momentos el arte me salva, me rescata, me hace resiliente, y creo que de esa manera podíamos también acompañar a la gente.

EN ESTE TIEMPO NOS DIMOS CUENTA QUE ES MUY DIFÍCIL PODER VIVIR SIN EL ARTE...





Entradas populares

Radio MIA OnLine - Rio Grande TDF