Este es el mejor vino argentino de 2021, según uno de los críticos más importantes del mundo

 El reconocido sommelier estadounidense James Suckling dio a conocer su lista de los mejores 100 vinos del mundo, y hay varias etiquetas argentinas en el ranking.



Dentro de la lista de los mejores del país, en el primer puesto se ubicó la mezcla de malbec-cabernet franc Trapiche Malbec Cabernet Franc Mendoza Iscay 2017, que se destacó entre los 1800 vinos argentinos que degustó el sommelier y su equipo a lo largo del 2021.

"La calidad del embotellado premium de esta bodega de Mendoza ha sido increíblemente constante año tras año, con cada cosecha obteniendo 95 puntos o más durante la última década. Decidimos llevarlo al centro del escenario este año, con su calidad sublime y su excelente valor (alrededor de u$s 50 botella) mostrando todo lo que está bien con los vinos argentinos", reseñó en su sitio.

La etiqueta mendocina se ubicó en el puesto número 12 del ranking global y las notas de cata lo describieron de esta manera: "Los aromas de mora, arándano, tabaco verde y carne continúan hasta un cuerpo completo y taninos firmes y ligeramente masticables con brillo y concentración. Sabroso. Siempre el mejor syrah de Argentina. Estructurado y necesita tiempo para abrirse. Pruébelo después de 2024".

Más abajo en la lista, también hay otros hits mendocinos. En el puesto 16 se ubicó Abremundos Mendoza Octava Alta Blend 2017, un proyecto conjunto de Marcelo Pelleriti y el músico Pedro Aznar. En el 28, Michelini i Mufatto Tupungato GY 2019; BenMarco Valle de Uco Gualtallary Expresivo 2019 de Susana Balbo se quedó con el puesto 52; y Matias Riccitelli Malbec Cabernet Franc Mendoza Riccitelli & Father 2018 con el 55.

Segundo en la lista de los 100 mejores argentinos se ubicó el Catena Zapata Chardonnay Mendoza Adrianna Vineyard White Bones 2019. "Uno de nuestros blancos favoritos en el mundo proviene de la familia Catena, en las estribaciones andinas de Mendoza. Es un chardonnay genuinamente único y transparente al terruño que compite con lo mejor de Borgoña, expresando un carácter exóticamente maduro pero mineral con una textura sensual, como si transmitiera la energía picante de los suelos calcáreos y calcáreos ricos en depósitos marinos a la nariz y al paladar. Una fina capa de flor, o levadura, también agrega un toque salino único al vino durante el proceso de envejecimiento", dijo el sommelier.

Además, explicó que, si bien el malbec sigue dominando el mundo de los tintos argentinos, el país ha recorrido un largo camino en la elaboración de vinos que muestran sutiles matices entre diferentes denominaciones, viñedos o incluso bloques más pequeños: "Los enólogos juiciosos también pusieron el refinamiento, la austeridad delicada y las capas en el centro de atención, y muchos de ellos se refirieron a él como el 'enfoque de Borgoña' para el malbec, algo factible en denominaciones más frías y superiores como Gualtallary, donde la elaboración de vinos finos solo es viable en un clima apenas lo suficientemente caliente para madurar completamente las uvas".